LOS MAESTROS DE LA SOSPECHA
El Filósofo y
antropólogo francés Paul Ricoeur
(1913-2005) en su libro Freud: Una
Interpretación de la Cultura (1965) hace mención a la Escuela de la Sospecha
cuyos maestros eran Karl Marx (1818-1883), Friedrich Nietzsche (1844-1900) y
Sigmund Freud (1856-1939), esta denominación se explica en el sentido de que
estos tres pensadores, cada uno desde su cosmovisión plantean una crítica a la
sociedad o el sistema de conocimientos que se fundamentaban en la perspectiva
heredada de la modernidad filosófica y la tradición occidental.
Paul Ricoeur
Así, Karl Marx critica las condiciones sociales, políticas y
económicas, cuyo pensamiento de trascendental influencia en los siglos XX y XXI
considera a la economía, como el único factor real de la sociedad y de la
historia que justificaba la existencia de una clase social dominante y otra
explotada. De este modo, su filosofía materialista planteaba una reacción
radical al idealismo de Hegel, por lo que pretendía no solo interpretar la
realidad sino sobre todo transformarla hasta alcanzar la sociedad comunista donde
todos los hombres serían libres e iguales.
Friedrich
Nietzsche por su parte es un filósofo de la sospecha porque, su pensamiento el
cual no constituía un sistema sino que desarrolló en forma literaria, planteaba
la defensa de la vida y de lo irracional frente a la racionalidad de la ciencia
y la visión mecanicista impuesta por el cristianismo tamizado a través de las
ideas de Sócrates y de Platón, que eran responsables de la decadencia de la sociedad
occidental. Desde su visión argumenta que la religión cristiana era responsable
de un yugo moral de esclavos, basada en valores de resentimientos, necesario era
por lo tanto, aplicar la Filosofía del Martillo para hacer caer esas
estructuras estériles que el cristianismo trajo al mundo, en
consecuencia: Dios ha muerto.
De igual forma
Sigmund Freud se convierte en un maestro de la sospecha porque desde su óptica,
la conciencia racional es falsa,
el orden social es de naturaleza crítica donde aparecen sentimientos de
narcisismo, envidia, desigualdad y necesidad de castigo. De este
modo la persona no es un ser constitutivo
de sí mismo sino que es la expresión de condicionantes históricos, sociales
morales y psíquicos.
REFERENCIAS
Boron, A., (2010). Por el necesario (y demorado) retorno al Marxismo en Boron, A.,
Amadeo, J. y González, S. La Teoría
Marxista Hoy. 35-52 https://bit.ly/3sybfCP
Diaz, L. (2003). Psicoanálisis y filosofía de la mente. Una taxonomía de los procesos
mentales. Revista Internacional de
Psicoanálisis Aperturas 13. https://bit.ly/3y0ezrf
Filosofía & Co (2018). Marx, Nietzsche y Freud: filósofos de la sospecha. https://bit.ly/3AYPAqq
Grupo Tecné (S/F) Nietzsche La Crítica a los Valores. https://bit.ly/3CXcPmm



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